Perfil
Lipídico
Calcula tu colesterol LDL con la fórmula de Friedewald e interpreta tu perfil lipídico completo (total, HDL, LDL, triglicéridos) según los criterios del NCEP ATP III.
Calcula tu colesterol LDL con la fórmula de Friedewald e interpreta tu perfil lipídico completo (total, HDL, LDL, triglicéridos) según los criterios del NCEP ATP III.
La fórmula de Friedewald (1972) permite estimar el LDL a partir de valores habituales del análisis de sangre: LDL = Colesterol Total − HDL − (Triglicéridos ÷ 5). Es precisa cuando los triglicéridos son menores a 400 mg/dL y es la más utilizada en la práctica clínica.
| LDL (mg/dL) | Clasificación |
|---|---|
| < 100 | Óptimo |
| 100 – 129 | Casi óptimo |
| 130 – 159 | Límite alto |
| 160 – 189 | Alto |
| ≥ 190 | Muy alto |
¿Cómo se calcula el LDL con la fórmula de Friedewald?
La fórmula de Friedewald es: LDL = Colesterol Total − HDL − (Triglicéridos ÷ 5). Es válida cuando los triglicéridos son menores a 400 mg/dL. Por encima de ese valor, la fórmula pierde precisión y se necesita una medición directa del LDL.
¿Cuál es el nivel óptimo de colesterol LDL?
Según el NCEP ATP III, el LDL óptimo es menor a 100 mg/dL. Para personas con enfermedad cardiovascular establecida, la meta puede ser menos de 70 mg/dL. Entre 100 y 129 mg/dL se considera casi óptimo, y a partir de 160 mg/dL el riesgo cardiovascular aumenta significativamente.
¿Por qué el HDL es el "colesterol bueno"?
El HDL transporta el colesterol desde las arterias al hígado para su eliminación, lo que protege contra la arteriosclerosis. Un HDL por encima de 60 mg/dL se considera protector. Por debajo de 40 mg/dL en hombres o 50 mg/dL en mujeres aumenta el riesgo cardiovascular.
¿Cuánto debe ser el ratio colesterol total/HDL?
El ratio total/HDL (también llamado índice de Castelli) idealmente debe estar por debajo de 5 en hombres y de 4.5 en mujeres. Un ratio menor a 4 se considera excelente. Este índice es un buen predictor independiente del riesgo cardiovascular.
¿Qué factores elevan el colesterol LDL?
Los principales factores son: dieta rica en grasas saturadas y trans, sedentarismo, obesidad, tabaquismo, hipotiroidismo, diabetes mal controlada y predisposición genética (hipercolesterolemia familiar). Modificar la dieta y el ejercicio puede reducir el LDL entre un 10 y un 30%.